domingo, 31 de octubre de 2010

Granada: musulmana, católica y gitana

José Israel Ibarra González / el mexicano

GRANADA.-A nadie sorprende que el escritor estadounidense Washington Irving haya quedado enamorado de Granada, y de su corazón La Alhambra, escribiendo una de sus obras más famosas: “Cuentos de La Alhambra”.
Esta ciudad de Andalucía, ubicada al Sur de España, es mágica; entrar en sus calles es recordar el apogeo del Islam, antes de que el tristemente célebre y último rey moro, Boabdil “El Desdichado”, hiciera una mala egociación con los Reyes Católicos y perdiera su reino musulmán.
Para empezar a ambientarse es recomendable entrar al mercadillo árabe ubicado a tres cuadras de la Catedral de Granada, por la Gran Vía de Colón, donde encontrará las tradicionales “babuchas” árabes, los cojines de impresionantes diseños, las “shishas” para fumar, además de los crótalos, los velos y las fajillas para danza árabe, y, por su puesto, las espadas, los candelabros y cientos de diseños de ajedrez de “moros contra cristianos”.
Antes de ingresar a la Catedral, hay que llegar a la Capilla Real, donde están las tumbas de los Reyes Católicos. El bajar por las estrechas escaleras de la construcción gótica, que iniciara Enrique Egas en 1505, es una experiencia única, así como contemplar el altar de oro que se erige al frente de las figuras talladas a imagen y semejanza de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.
Después hay que entrar a la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Encarnación de Granada, sede de la arquidiócesis de la ciudad, cuya construcción comenzó en 1518 en el centro de la antigua medina musulmana.
Al finalizar la calle está el monumento de Isabel “La Católica” y Cristobal Colón; cabe mencionar que fue en 1492, el mismo año del descubrimiento de América, cuando sacaron a los moros de España, quienes habían permanecido desde el 711.
Después puede contratar algún guía para recorrer las bellas calles del “Albaicin”, un barrio de origen “andalusí” cuyas viviendas obedecen a la arquitectura musulmana, con interesantes placetas y miradores que permiten admirar a La Alhambra en toda su arquitectura exterior.
Después están las cuevas de Sacromonte, zona de gitanos, donde encontrará tabernas y el tablado fl amenco en su más pura expresión.
Es importante señalar que los gitanos han hecho de esta variedad de música española un bastión de identidad; en su canto con mezcla de calé y de castellano puede escucharse su histórico sufrimiento, al igual que puede observarse cómo las mujeres lloran a través de su cuerpo al bailar. Un lugar donde encontrará un espectáculo en un ambiente 100 por ciento gitano es el Eshavira Club, la dirección es calle Postigo de la Cuna No. 2.
Para visitar La Alhambra (Fortaleza roja), que alojaba al monarca y a la corte del reino nazarí de Granada, es necesario prepararse para 5 ó 6 horas de caminar a través de los Palacios Nazaríes, constituidos por el Palacio Comares y el Palacio de los Leones, donde se encuentran los patios de los mismos nombres, además de las salas de los Abencerrajes, de los Reyes y de las Dos Hermanas.
La riqueza de la arquitectura “andalusí” le empalagará los ojos, debido a su basto detalle. Como podrá observarlo en todos los rincones, incluido El Partal, que corresponde a la zona de las viviendas de los criados de Palacio, pero que es igualmente hermoso con sus fuentes y piletas construidas con una ingeniería muy adelantada para su época.
Además hay que visitar los suntuosos baños árabes, donde los musulmanes cumplían con esta obligación religiosa. Y también es necesario pasar por el Palacio de Carlos V, aunque contraste con el resto de la arquitectura mora, ya que es de una tradición grecorromana.
La Torre de los Siete Suelos, el Secano y el Convento de San Francisco, tampoco se los puede perder, y para fi nalizar el día vale la pena vagar por los jardines de El Generalife, villa que fue utilizada por los reyes musulmanes como lugar de descanso.

Del 20 al 22 de marzo de 2010

http://ed.grandiarioregional.com/impreso/Tijuana/093010/30-09-2010%20TIJ_06E.pdf

martes, 28 de septiembre de 2010

Biarritz la romántica

BIARRITZ.- Ir a Biarritz es hacer una inmersión a la esencia de Francia, disfrutar de las románticas formaciones rocosas del mar Cantábrico mientras caminas a la sombra del “Hôtel du Palais”, un palacio de verano edificado por Napoleón III para su esposa, la emperatriz Eugenia de Montijo, en la segunda mitad del Siglo XIX.

Esta comuna del suroeste de Francia, también conocida como Miarritze en Euskera, debido a que forma parte del territorio vascofrancés, cuenta con un faro en el cabo “Saint-Martin”, donde es recomendable sentarse a comer un “baguette” mientras sientes la brisa marina en el rostro.

Las impresionantes vistas de los miradores hacia las rocas golpeadas por el mar, entre las que destaca “Le Rocher de la Vierge”, a donde se puede acceder mediante una pasarela metálica construida por Gustave Eiffel (el de la famosa torre de Paris), es una invitación a tomarse una inolvidable postal.

Biarritz se ha convertido también en un destino infaltable para los surfistas, que año con año llegan a los torneos internacionales que se realizan en la ciudad, dando al ambiente un aire de aventura extrema.

Vale la pena recorrer las calles para disfrutar de los típicos chalets, así como de las iglesias -tanto las católicas como una ortodoxa construida para una aristócrata comunidad rusa-, cuyas cúpulas resaltan del resto de las construcciones por su majestuosidad.

En el recorrido por el malecón de la “Villa Eugenia”, nombrada así por ser el destino preferido de la emperatriz, podrá encontrarse una pequeña “ventana al mar” a donde puede subir a tomarse una foto irrepetible.

En el centro de la ciudad puede dar un recorrido en un “petit train” que le permitirá conocer las partes más importantes, así como admirar las distintas vistas hacia el Cantábrico, sin necesidad de caminar por varias horas.

Casi al finalizar el malecón encontrará el Museo de la Mar, que cuenta con la impresionante cantidad de 24 acuarios, en donde hay toda clase de peces, así como su atractivo principal, los tiburones y las ballenas.

Cabe hacer mención que fue la caza de ballenas la que dio vida a esta comuna francesa, aunque fue hasta que Napoleón III y la emperatriz Eugenia decidieron hacer su palacio de verano, cuando Biarritz se hizo conocida internacionalmente, atrayendo a personajes como la Reina Isabel II de España, el Rey de Wurtenberg, Leopoldo II de Bélgica y los soberanos de Portugal.

martes, 21 de septiembre de 2010

Lisboa la nostálgica

LISBOA.- En el aire de Lisboa se respira la nostalgia, la melancolía de una tierra donde puedes caminar tranquilamente junto al Río "Tejo", mientras escuchas cantar el fado de Amália Rodrigues desde el interior de un edificio color pastel.

Llegar a la capital portuguesa es sentir el trato servicial de sus habitantes cuando te intentan hablar en “portuñol” para darte la bienvenida. Después a trasladarse al centro.

Lo primero para recorrer es la “Praça do Comércio” o Plaza del Comercio, construida donde fue el Antiguo Palacio Real, destruido por el gran terremoto de 1755. Sentarse en alguna de las bancas para disfrutar del paso de los barcos por el Río "Tejo" es una parada obligada, como es volver al anochecer para disfrutar de la iluminación de este magnífico sitio.

El tradicional tranvía color amarillo y los funiculares son parte del antiguo centro de la ciudad y le permitirán conocer las estrechas y empinadas calles de esta capital, que mantiene su esencia.

Si es sábado este transporte lo llevará hasta el mercadillo de “Feira da Ladra”, que se instala en los alrededores del Panteón Nacional los días sábados y donde podrá encontrar artesanía con el tradicional gallito portugués, así como mosaicos originales y por supuesto un excelente fado.

Caminar por los pasillos de este “Feira da Ladra” le permite conocer la pacífica vida de una comunidad que se ha quedado a vivir en el antiguo Lisboa, el Lisboa enamorado del pasado.

Al terminar tiene que entrar al Panteón Nacional o Iglesia de Santa Engracia, una magnífica construcción situada en las proximidades del monasterio de Sao Vicente de Fora y cuya cúpula destaca entre los tejados del barrio de Alfama.

La construcción de esta iglesia fue iniciada en 1682, pero no pudo concluirse hasta 300 años más tarde. Al salir váyase directo al monasterio, donde además de conocer la historia de la religión católica en Portugal y Brasil, tendrá la mejor vista de la cúpula.

Para después del mediodía debe trasladarse al Castillo de San Jorge, recorrer sus torres y garitas, tomarse fotos y respirar el aire puro mientras disfruta de sus bellos miradores.

Para en la tarde no puede irse sin comer un “Folar de Chaves”, un pan típico de la culinaria de cuaresma en la cocina portuguesa. Al igual no debe dejar de beber el vino de Oporto, que tiene su origen en torno al siglo XVII, cuando los mercaderes británicos comenzaron a adulterar el vino de la región del Valle del Duero.

http://www.el-mexicano.com.mx/informacion/suplementos/2/38/turismo/2010/09/16/425656/lisboa-la-nostalgica.aspx

sábado, 11 de septiembre de 2010

Marrakech: entre los zocos y las burkas

MARRAKECH.-El avión aterrizó en Marruecos, poco después del amanecer, el exótico mundo islámico del Norte de África estaba frente a nuestros ojos. Bajamos al aeropuerto para hacer la parada obligada en migración, pero los mexicanos no necesitan visa, así que el trámite fue rápido.

Las letras en árabe y los diseños del aeropuerto, que evocan a los palacios de los sultanes, son la primera señal de haber entrado a otra realidad. Antes de salir hay que cambiar los dólares a dirhams, su moneda oficial.

Desde que vas en el autobús las imágenes de la vida cotidiana parecen una fotografía del pasado, de una ciudad que fue creada en el Siglo XI y finge haber permanecido sin cambios.

Los dromedarios o camellos arábigos caminan entre las calles, pasan entre las motos que son el principal medio de transporte de los citadinos, mientras que algunos automovilistas en carros viejos pitan a las carretas con burros que llevan las legumbres a vender al mercado.

De pronto aparece La Koutoubia, una mezquita que tiene un alto minarete y es el símbolo principal de la ciudad, desde lo más alto comienza el llamado a rezar, es un extraño sonido gutural que asusta un poco a quien no está acostumbrado a oírlo.

La primera parada es la Plaza Jemaa El Fna, cuyo nombre obedece al palacio ubicado en esa zona. Con 1.5 millones de habitantes, la ciudad tiene una activa vida comercial y social. Desde este punto puedes llegar a los zocos, una serie de laberintos comerciales donde te venden todo tipo de artículos árabes, desde una palestina (tela para que los hombres se hagan los turbantes) hasta las burkas y los hiyab, que las mujeres deben usar de acuerdo a la religión islámica.

La ciudad está protegida por una muralla roja, que tienen miles de huecos con nidos de pájaros, el sonido de los las crías en combinación con el rojizo atardecer da una sensación apocalíptica.

En Marruecos el inglés y el español, sirven de muy poco, son el francés, el árabe y las lenguas bereberes (en menor grado) las de uso común, pronto aprendes a decir cosas básicas como shukrán, que significa gracias.

Nos traslados al Palacio El Badia, construido por Ahmed El Mansor durante el siglo XVI y considerado durante mucho tiempo una maravilla del mundo musulmán. Su edificación fue impulsada en la dinastía de los Saadis, cuando procedentes de Souss tomaron Fez y reinaron sobre todo Marruecos.

Cerca están las majestuosas tumbas de esta estirpe dinástica, la combinación de su impresionante arquitectura árabe y sus sistemas de enfriamiento, convierten al cementerio en un apacible sitio de descanso para toda la eternidad.

Pero los más impresionantes diseños están en el Palacio de la Bahía, construido en el Siglo XIX, por lo que todavía puede apreciarse el estilo arquitectónico del Magreb, que influyó en España, Marruecos, Túnez y la isla de Sicilia. Vale la pena dejar la cámara un momento para sentarse a apreciar cada uno de los pequeños diseños cóncavos que se repiten miles de veces.Están hechos de estuco y yeso labrado, permitiendo que siempre esté fresco.

La población recibe muy bien al turista, sin embargo, hay que tener cuidado porque obligan a que les den propina simplemente por decirte para donde queda una calle. Tampoco es recomendable que las mujeres extranjeras vayan solas, en su cultura el sexo femenino debe ser sumiso.

Los comerciantes siempre ofrecerán un precio cuatro o cinco veces mayor al real por su mercancía, por lo que es recomendable regatear lo más posible, al igual que al usar el servicio de taxi.

Lo que no puede perderse es el atardecer en La Menara, sobre el fondo de cadena del Atlas, es un lago artificial con una construcción arábiga que invita a la meditación y la reconstrucción del alma.

En la noche el mercado de comida de la plaza Jemaa el Fna es una buena opción para alimentarse a bajo costo, pueden encontrarse platillos exóticos como son los caracoles, una de las comidas predilectas de la población.

Marrakech también cuenta con una infraestructura turística para personas de alto poder adquisitivo, con hoteles lujosos, albercas y campos de golf, pero sí se trata de conocer la vida real un avión de Madrid lo lleva por 24 euros ida y vuelta en época de descuento, el hostal con bellos acabados puede costarle alrededor de 8 euros la noche y una buena comida en el mercado 1.7 euros, por su puesto, convertidos en dirhams.

(Por un errorcillo técnico aparació publicada en el diario con otro nombre, pero es mía y aquí está completa)

lunes, 21 de junio de 2010

Otro paradigma editorial

La primera vez que fui a localizar Unidad Editorial, casa que alberga el periódico El Mundo, tarde en llegar 1 hora con 15 minutos. Un edificio enorme, que incluye también a los diarios deportivo Marca y económico Expansión. Además de una veintena de revistas y ediciones especializadas. Y donde no hay rotativas, se imprime en otras instalaciones.
La diferencia con mi periódico regional El Mexicano de Tijuana es abismal. Una estrucura internacional -tanto para papel como para el .es-, que incluye corresponsales en conflictos, departamento de traducción, colaboradores especializados. Para ser precisos la redacción de Cultura, área donde fui designado, es más grande que la redacción de Tijuana de información general.
Los conceptos periodísticos cambiaron, aquí se hacen historias, las notas no existen. Los periodistas son especializados. Por ejemplo, teatro dentro de Cultura, problemas del corazon, dentro de Salud. El master en periodismo lo imparte el periódico. Tienen capacitaciones de todos tipos. En un país sin violencia, no existe la policiaca. La política es la misma porqueria.
Eso sí, todos los periódicos tienen su ideología. Que esperanza que exista objetividad. Apoyas a uno u a otro. Es otro paradigma editorial.
Se manejan en las grandes ligas. En mi caso. Con el menor número de idiomas dominado, me tocó entrevistar a personajes como Vargas Llosa, Thalia, Marc Anthony, Juan Luis Guerra, Chayanne, entre otros.
Ahora sé donde estoy parado dentro del ambiente globalizado. El reto es mejorar a mi país, a mi estado, a mi ciudad, convertirme en líder -recuerda mi director a cada momento-. Es el objetivo del Programa Balboa.

jueves, 10 de junio de 2010

La monótona calidad de vida madrileña

Veo sus caras tristes, esperando a que transcurra el día que acaba de comenzar. En su mayoría son adultos en plenitud y adultos mayores. Sus ojos se cierran mientras se escucha el monotono ruido del metro avanzando por las vías.

Leen libros de moda, best sellers sin más sentido que el reflejar historias de fantasía o superación. Un músico carga su bocina con minidisc y analiza con que canción aturdirá a los viajeros. 'Amor eterno', 'La barca', alguna canción judía, musulmana o clásica.

Hay mujeres bellas y mujeres feas, de estéticos cuerpos y de desproporcionados cuerpos. He recorrido desde Valdebernardo hasta Duque de Pastrana por la Línea Morada, la Línea 9, sin que nadie hable. Algunos sólo con audifonos, llamados cascos aquí, absortos de la monótona realidad del madrileño trabajador y pobre. Están día y noche con la luz artificial del mejor hoyo de ratas del mundo, el excelente metro madrileño. Afuera no es mejor, ha pasado de febrero a junio y el frío y la lluvia han decidido no irse.

Regresar a América, salvo honrosas excepciones, no es la mejor opción. En Tijuana matan al mejor intérprete de viola del país y uno de los mejores de latinoamérica. En Caracas atacan al diario de mi compañera. Me da miedo regresar a trata de cambiar mi mundo para vivir en un orden que aburre y desepera.

Avanzar siglos para tener una calidad de vida que asemeja la rueda del hamster. Todo es como debe ser, llegar a quedar en manifestaciones culturales y el deseo de divertirse alcoholizándose desde los 12 años mientras pasean en el metro. Afuera llueve. Es gris el panorama. En el metro es negro. Ofendo sin sentido y me siento ofendido sin sentido. Necesito saber para donde jalo al mundo.

Camiones perfectos anuncian, al igual que algunos metros, la próxima parada. Por un abono de 46 euros viajas ilimitadamente día y noche por todo el mes. En la noche con camiones que parecen vomitorios y no de estadio, sino de regresar la comida por tanto alchohol. Demasiados ancianos y pocos niños españoles. Muchos inmigrantes en reproducción. Pronto seremos la mayoría, será la reconquista latina. Sin violencia. Tengo sueño.

miércoles, 2 de junio de 2010

Qué turcazo!

La semana en el NH Zurbano inició con los efectos de la crisis. La beca que originalmente estaba para 1000 euros bajó a 900 euros, ya me lo habían advertido. Pensé que no era mucho ¿qué son 100 euros? Después descubrí que puedes hacer dos viajes internacionales sin problema con ese dinero y aunque claro la beca es para la manutención y pagar el alquiler, siempre ajusta para alguna salida en combinación con el dinero propio.

Por cierto llamar por teléfono para rentar un piso, como les llaman los departamentos acá, es una labor titánica, pero no por lo que cuestan o porque haya pocos, sino por el acento latinoamericano que es un aliciente para que al escucharte cuelguen o te digan que ya está rentado, hubo entonces que implementar estrategias como la de meterle zeta a las palabras, es el castellano, dicen… Yo a Castilla ni siquiera he ido…

Bueno por fin conseguimos un piso en una zona que se llama Valdebernardo, el mejor piso de los Balboas, un gran cuarto de lavado, que decir de la cocina integral y por su puesto de la sala-comedor donde se hicieron varias fiestas de Balboas, con los 19 (bueno era difícil que Pier Barakat de Perú fuera, tiene novia española y nos descuidaba un poco).

Rentamos por 1000 euros mensuales entre cuatro, una verdadera ganga, hasta que descubrimos que queda a una hora de la zona más cercana con movimiento de personas. En fin un poco de paz y tranquilidad nos hacia falta, aunque a veces tanto silencio desespera. Rentamos Moisés Martínez de Nicaragua de 31 años, Karen Fernández de Costa Rica y Georgina Vanegas (Vanegas con a, no como la cantante tijuanense Julieta O.K.). Omito edades porque son mujeres.

Dos parques, un centro comercial, restaurantes, papelerías, prensa, haría pensar que nada falta en Valdebernardo, sin embargo, el trajinar de la Madrid central es necesario para quienes venimos de ciudades caóticas como Managua, San Salvador y Tijuana, no así de San José, Costa Rica, capital de la que en teoría es la Suiza de Latinomérica (hay una pelea con Uruguay).

Me tocó el cuarto más pequeño, pero me siento bien –lo digo porque me faltan dos meses de dormir en la pequeña cama individual- tengo un closet grande y una pared delgada que me divide de los ronquidos de Moi….jajaja… pero ya me he acostumbrado…

Las historias de Valdebernardo no son muy halgadoras, queme la cocina tres veces (no sabía cocinar) descompuse la manija de la lavadora (no sabía lavar) me queme con al lejía o cloro del baño (no sabía lavar el baño) y cositas así, pero lo mejor es mi amplio vocabulario centroamericano: a la puta… esa paila está sucia…. que turcazo…. es un desvergue…. quiero patacones… y otras frases que engrosaron mis regionalismos americolatinos.

lunes, 24 de mayo de 2010

La llegada a Madrid

El recuerdo está tan vivo que me duele saber que está por terminar. En mi mente podría describir segundo a segundo la llegada a España, el 31 de enero de 2010. Era la Sala 2 del Aeropuerto Internacional Madrid-Barajas.
Acaba de decir adios a una etapa de mi vida, eran 28 años de una historia en México, un país del que ahora estoy más orgulloso que nunca; una historia de una relación amorosa de 10 años cuya prueba de fuego no superé.
Ahora paso a enamorarme de Latinoamérica, con 18 hermanos cuyas historias me llegan tan adentro como las de mi propio país: Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Ecuador, Venezuela, Colombia, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Perú, Argentina y a mi México, D.F.
Ahora estoy por definir mi futuro sentimental, que incluye desde el aspecto más personal, hasta mi convicción personal de fomentar la unidad latinoamericana y por su puesto estrechar las relaciones con España, pues es gracias al idioma que heredamos que podemos cohesionarnos.Me acuerdo de la llegada por Iberia, realmente el aeropuerto era gigante comparado con el Internacional Aberlardo L. Rodríguez de Tijuana, pero fue sencillo encontrarme con Lorena Mena de Ecuador, pequeñita con la que compartí el taxi.
Ahí tambien estaba Catalina Oquendo y mi hermano Mauricio Builes, ambos colombianos, quienes después nos contarían sus historias entre la guerrilla, los paramilitares y el Ejército, infancias, que aunque diferidas en el tiempo, no cambian mucho de la realidad que viven mis niños mexicanos, a quienes las armas se les han convertido en juguetes.
Llegaba a un continente nuevo, donde la gente no está preocupada por no tener para comer, pues el gobierno les da dinero para que no mueran de hambre. Sus protestas son de pensamiento y aunque la política puede ser tan asquerosa como en México, tengo que aceptar que viven con reglas para 'Dummies' que siguen a la perfección y no se meten en problemas.
Las personas atraviesan en el paso de cebra la calle, no rayan las paredes del metro, dan el paso para que salgan las personas antes de entrar de los vagones, los peatones llevan la preferencia, sus autobuses tienen rampa de acceso para discapacitados y una serie de detallitos que vale la pena copiar.
Me acuerdo que Mau traía una bolsa de maleta que parecía un muerto, era lo primero que mi mente imaginaba, meses después mi mente ha eliminado, en parte, esos pensamientos, la verdad quisiera regresar y encontrar a otra realidad, pero cada vez que checo los periódicos de mi país veo que las cosas no mejoran, entonces se que es hora de regresar, hora de contribuir con un granito de arena para cambiar las cosas.
Fueron los primeros 10 días en Madrid, en el NH Hotel, eran los primeros 10 días del Programa Balboa. Teníamos habitación y comida de lujo, después sería un poco más difícil, desde aprender a cocinar, lavar, planchar y sobre todo enfrentarte a otros periodistas especializados, para los cuales las notitas no existen, sino las historias periodísticas, un punto en medio de otros 50 becarios de Unidad Editorial, la empresa periodística que me acogió, no sin antes una semana de espera para que nuestro director Aires Vaz (faro, luz y guía en esta aventura) nos diera a conocer la decisión final.

sábado, 15 de mayo de 2010

París no es tan romántica como la pintan


José Israel Ibarra González / París, Francia

Llegue a París el pasado sábado 8 de mayo con la ilusión de subir a la 'Tour Eiffel', recorrer 'Les champs-elysées' y comer acompañado de mi novia junto al río Sena, todo estaba planeado para ser un fin de semana romántico por la tierra de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir, pero la capital francesa no fue tan benevolente.
Salimos de Madrid a las 6 de la mañana en una compañía de aviones de 'low cost', ambos estamos estudiando en España becados y no hay manera de acceder a grandes lujos. Arribamos al aeropuerto 'Charles de Gaulle' y subimos al sistema de trenes de París, que dista mucho del de Madrid, debido a que eres recibido por malvivientes que te piden dinero por decirte en donde te subas.
Tomamos el RER B hasta llegar a la estación 'Gare de Nord' y de ahí abordamos en metro a 'Barbès-Rochechouart' donde estaba el hostal que reservamos, pero al llegar el ambiente no era precisamente el romántico de las calles parisinas. Nos encontramos en una zona de argelinos, negros y árabes, que huían de la policía nacional llevando la mercancía ilegal en la tela donde la ofrecían en el piso.
Tras comer en un puesto de comida turca, muy al estilo de las loncherías mexicanas, nos dispusimos a recorrer la catedral de Notre Dame y la Isla de Francia, todo iba bien hasta llegar a 'Les champs-elysées' donde el frío y la caminada obligaron a entrar a los baños, cuyo precio de entrada era de 2 euros, es decir, unos 40 pesos por dejar que el cuerpo descansara.
Siendo peccata minuta seguimos hasta el Arco del Triunfo, donde el número de automovilistas que se estacionan alrededor de la glorieta hacen imposible tomar las fotos del recuerdo, atrás siempre aparece alguna pareja arriba de su carro estorbando y obligando a utilizar posteriormente el Photoshop.
Para el domingo por la noche pretendíamos subir a la Torre Eiffel, todas las guías consultadas dicen que al oscurecer el número de turistas disminuye y las fotos son mejores. Entonces nos fuimos a 'Gare de Nord' a tomar el tren RER C, sólo que los franceses les gusta complicarse la vida y tienen para finalizaciones de la misma línea en sentidos opuestos nombres similares: 'Versailles-Rive Gauche-Château de Versailles' hacia el Oeste y 'Versailles Chantiers' hacia el Este.
Era de esperarse que con las prisas, el nulo dominio del complicado sistema de transporte y unas abreviaturas casi idénticas nos equivocáramos y no alcanzáramos a subir al último elevador de las 10:30 de la noche. De tal manera que sólo quedó tomar algunas fotos a la bella iluminación de la torre y regresar al siguiente día.
Todo hubiera sucedido sin complicaciones en la jornada del lunes, pero una lluvia nocturna comenzó a nublar el 'último' día de estadía en París, antes de regresar a Madrid. Esperamos que dieran las 9 de la noche para aprovechar la bella vista del tope de la Torre Eiffel, pero aceleramos el paso conforme las gotas y el fuerte aire mostraba la vulnerabilidad de los paraguas de mano.
En una hora estaremos de regreso para emprender la retirada le dije a Lorena antes de subir, en lo que fue una aventura de más de dos horas, entre cientos de japoneses a quienes se les ocurrió llegar en la noche, cuando tuvieron todo el día para hacerlo. Para el momento en que llegamos al tope el aire y la lluvia hacían prácticamente imposible tomar fotos sin que la cámara terminara empapada.
Por fin pasadas las 11 de la noche logramos regresar a la estación Champ de Mars Tour Eiffel, rápidamente nos dispusimos a transportarnos por el RER C a 'St. Michel Notre Dame' donde haríamos el cambió a RER B con destino al aeropuerto Charles de Gaulle terminal 2, pero la sorpresa fue que el tren estaba suspendido en 'Invalides', dos estaciones antes.
Como el boleto de turista terminaba a las 12 de la noche decidimos subir al metro 'Bir-Hakeim' a 350 metros bajo la lluvia desde 'Champ de Mars Tour Eiffel'. El objetivo era transportarnos por la línea 6 hasta la estación Charles de Gaulle Etoile (nótese que tiene el mismo nombre del aeropuerto pero está en el lado contrario) y después transbordar por la línea 2 hasta 'La Chapelle' y bajar corriendo hasta 'Gare de Nord' por abajo de la tierra.
El objetivo estaba logrado, con los pies empapados, pero estábamos en 'Gare de Nord', justo para que fueran las 12 de la noche y meter el boleto de 8.50 euros para regresar al aeropuerto. Pero no fue así, sí la línea a 'Saint Michel Notre Dame' se suspendió a las 11 de la noche, la línea al aeropuerto Charles de Gaulle estaba suspendida a partir de las 11:30 de la noche, era necesario llegar a la estación 'Aulnay sous bois' y de ahí transportarnos en autobus.
Llegamos pues a la dichosa estación cuando empece a buscar el boleto de entrada al aeropuerto con el suplemento -que compre desde el sábado para evitar encontrarme sin la posibilidad de adquirirlo de última hora-. No lo podía creer, desapareció de mi cartera, de mi mochila, de mi pantalón, en conclusión: lo perdí.
Los nervios empezaron a comerme, porque era el último bus que salía a la 1:30 de la mañana y sólo me esperaba a mí, intente comprar en una máquina pero no había tiempo. Gracias a Dios uno de los empleados del RER me dijo en su mocho inglés "free". Brinque al camión y empece a sentir que mi cabeza estallaba.
Entramos al aeropuerto por una entrada alterna, así que no me pidieron el suplemento, de tal manera, que me dispuse a entrar al baño a rasurarme, porque con las prisas no lo había hecho durante la mañana cuando me bañe. Fue tan mala mi suerte que el rastrillo estaba enmohecido y me corto toda la cara, de tal manera, que el perfume tuvo que hacer de alcohol y sentí que me quemaban con fuego puro.
Eran pasadas de las dos de la madrugada, todo era esperar a las cinco para pasar a la sala de abordar y regresar a Madrid, eran tres horas medio dormidos en las incómodas banquitas del aeropuerto, que por supuesto no está hecho para pernoctar, pero debido a las circunstancias era necesario.
!No puede ser! Eran las cuatro cuando sonó mi teléfono, pero no era despertador, sino un mensaje de Easyjet, el vuelo se había cancelado porque el volcán islandés Eyjafjalla se le ocurrió hacer erupción de nuevo. Mi novia de origen ecuatoriano tenía cita en extranjería para hacer la renovación de su residencia a las 12 del día, debido a que una semana antes le habían robado en Madrid, aunque esa es otra complicada historia que terminó en un documento que le permitiera el reingreso a España y no perder el 'hermoso viaje a París'.
Por suerte estábamos ahí a las 4 de la mañana y pudimos acceder a un caro quisco público, no llevamos las netbooks para evitar distraer la atención del romántico fin de semana. Decidimos pedir el cambio de vuelo al viernes 14 de mayo, pues sólo daba esa opción la página de Internet, siempre con esperanza de que la nube continuara y nos regresaran el dinero.
Ahí mismo consultamos la posibilidad de regresar a Madrid por tierra a través de Eurolines, pero no fue posible el mismo día, así que decidimos ir a la estación internacional de autobuses de 'Galleini', donde conseguimos salir el martes a las 2:30 de la tarde con el agravante de 17 horas de viaje y perder el dinero de la aerolinea de bajo costo. Está bien, dijimos, tras vernos obligados a esperar cuatro horas en un centro comercial donde tocaron música en español e inglés, pero no en francés, con excepción de los anuncios comerciales.
Hicimos el 'check in' a las 1:30 de la tarde y nos dispusimos a dirigirnos al andén 12, íbamos a dormir todo el camino, tras aventura vivida... !No lo podía creer! Un grupo de adolescentes preparatorianos que no pasaban de los 18 años estaban haciendo un gran desmadre e iban a ubicarse en el mismo autobus. Corrimos hasta atrás para estar lo más lejos posible, pero la marabunta decidió seguirnos y ponerse alrededor. Fueron 17 horas de chacoteo hasta que en una de esas me cayeron las pastillas para la gripa de uno de los estudiantes y con mi mexicano carácter les dije: "no estén chingando, no entienden que quiero dormir". Pero como eran españoles, no entendieron la palabra.
Llegamos pasadas las 7 de la mañana a Madrid, de tal manera, que compramos los periódicos para saber que pasaba con la nube. No había noticias de la en portada, por fin en interiores de uno de los diarios decía: la nube tiene poca afectación y se retira hacía el Atlántico, los vuelos vuelven a la normalidad. En definitiva, París no es tan romántica como la pintan.

martes, 12 de enero de 2010

Tengo la visa en mis manos!

El pasado jueves 7 de enero de 2010, pasadas las fiestas navideñas y de Año Nuevo, por fin llamaron a mí teléfono del Consulado Honorario de España en Tijuana: mi visa de estudiante estaba lista.
Realmente estuve desesperado y angustiado porque el 9 de enero cumplía 2 meses de haber realizado el trámite en Monterrey, Nuevo León, fueron 2 días antes que llegó de la fecha máxima de 8 semanas.
Ahora estoy en espera de recibir los boletos de avión, definir si saldré por el Distrito Federal o por San Diego, California. Si bien puedo irme por Estados Unidos, mi visa americana vence en abril y es fecha que no he podido ver la posibilidad de sacar la visa de periodista.
El otro problema es que en España ha caído la peor nevada en 30 años, las temperaturas más cálidas que he visto durante los últimos días en el pronóstico del tiempo son de -1 grados centígrados. Lo único que me alienta es que de los 19 que vamos -una compañera de Argentina no va a ir- soy de los que más acostumbrado estoy al frío.
Por el momento me despido y espero que la próxima entrada sea para decirle que han llegado mis boletos y estoy listo para irme.