Veo sus caras tristes, esperando a que transcurra el día que acaba de comenzar. En su mayoría son adultos en plenitud y adultos mayores. Sus ojos se cierran mientras se escucha el monotono ruido del metro avanzando por las vías.
Leen libros de moda, best sellers sin más sentido que el reflejar historias de fantasía o superación. Un músico carga su bocina con minidisc y analiza con que canción aturdirá a los viajeros. 'Amor eterno', 'La barca', alguna canción judía, musulmana o clásica.
Hay mujeres bellas y mujeres feas, de estéticos cuerpos y de desproporcionados cuerpos. He recorrido desde Valdebernardo hasta Duque de Pastrana por la Línea Morada, la Línea 9, sin que nadie hable. Algunos sólo con audifonos, llamados cascos aquí, absortos de la monótona realidad del madrileño trabajador y pobre. Están día y noche con la luz artificial del mejor hoyo de ratas del mundo, el excelente metro madrileño. Afuera no es mejor, ha pasado de febrero a junio y el frío y la lluvia han decidido no irse.
Regresar a América, salvo honrosas excepciones, no es la mejor opción. En Tijuana matan al mejor intérprete de viola del país y uno de los mejores de latinoamérica. En Caracas atacan al diario de mi compañera. Me da miedo regresar a trata de cambiar mi mundo para vivir en un orden que aburre y desepera.
Avanzar siglos para tener una calidad de vida que asemeja la rueda del hamster. Todo es como debe ser, llegar a quedar en manifestaciones culturales y el deseo de divertirse alcoholizándose desde los 12 años mientras pasean en el metro. Afuera llueve. Es gris el panorama. En el metro es negro. Ofendo sin sentido y me siento ofendido sin sentido. Necesito saber para donde jalo al mundo.
Camiones perfectos anuncian, al igual que algunos metros, la próxima parada. Por un abono de 46 euros viajas ilimitadamente día y noche por todo el mes. En la noche con camiones que parecen vomitorios y no de estadio, sino de regresar la comida por tanto alchohol. Demasiados ancianos y pocos niños españoles. Muchos inmigrantes en reproducción. Pronto seremos la mayoría, será la reconquista latina. Sin violencia. Tengo sueño.
jueves, 10 de junio de 2010
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