Miercoles 05 de Enero , 01:02
Los pueblos latinoamericanos están unidos por su historia, por su lengua y por su cálido carácter, pero también están unidos por la desigualdad social, los conflictos armados y los gobiernos corruptos. Los recientes casos de secuestros de centroamericanos y sudamericanos en México son parte de esa realidad que va aderezada con la impunidad.
En el afán de conocer por qué los migrantes siguen llegando a nuestro país, pese al riesgo de perder la vida a manos del crimen organizado como ocurrió en Tamaulipas con los 72 indocumentados, hablé por teléfono con una amiga y periodista salvadoreña.
A Georgina Vanegas, coordinadora de Economía del diario El Mundo en San Salvador, la conocí en Madrid, España, junto con otros 17 comunicólogos que pertenecemos al Programa Balboa para Jóvenes Periodistas Iberoamericanos, cuyos becados y ex becados tenemos como objetivo hermanar a nuestros países.
Al preguntarle por qué los salvadoreños se arriesgan a perder la vida o a ser secuestrados por los criminales, la respuesta fue simple: “Como ha sido históricamente, buscan un lugar mejor”. Me cuenta que el problema de la delincuencia en El Salvador es insoportable, es un país donde cada vez más resulta inviable vivir.
México también es violento, me dijo, pero los salvadoreños que logran establecerse legalmente, como sucedió con una amiga de ella que llegó a Guadalajara y ahora cuenta con un trabajo, no regresan a Centroamérica, pese a los malos ratos como caer enfermos sin familiares o pasar por depresiones de adaptación.
“Ahora que ella ha visto la diferencia ya ni piensa en regresar”, me comentó. En Guadalajara su amiga puede caminar por la calle sin temor de que le pase algo realmente malo, ha encontrado tranquilidad, mientras que en El Salvador ya no se puede transitar y quien lo hace es bajo su propio riesgo. Un ejemplo de la gravedad son las tiendas que están protegidas por guardias de seguridad que tienen armas largas para defender a los locatarios de los ladrones.
Los salvadoreños saben que hay zonas de México en donde la situación es muy parecida a la de su país, sin embargo, tienen otras opciones para poder desarrollarse como seres humanos. “El problema es que en mi país tal vez no haya ningún lugar que te ofrezca tranquilidad”, me dijo mi estimada Georgi.
Las mujeres en El Salvador caminan en la calle volteando sobre su hombro para evitar que alguien las siga, porque pueden ser asaltadas y violadas. La situación es cada vez más hostil y eso intimida, asusta, por lo que prefieren arriesgarse a cruzar a México, quizá algunos con la esperanza de vivir el sueño americano o simplemente encontrar un buen lugar en nuestro país.
Los salvadoreños que han visitado México ven un lugar más seguro y amigable que su país, pese a la “guerra contra el narcotráfico” que ha dejado más de 30 mil muertos. “En el caso de los compatriotas que se fueron, aún a sabiendas de que los podían secuestrar, creo que los empujó el poder tener una mayor calidad de vida, más oportunidades... y una gran necesidad, sin duda”, me comentó al teléfono.
http://www.uniradioinforma.com/columnas/columna194.html
sábado, 8 de enero de 2011
domingo, 31 de octubre de 2010
Granada: musulmana, católica y gitana
José Israel Ibarra González / el mexicano
GRANADA.-A nadie sorprende que el escritor estadounidense Washington Irving haya quedado enamorado de Granada, y de su corazón La Alhambra, escribiendo una de sus obras más famosas: “Cuentos de La Alhambra”.
Esta ciudad de Andalucía, ubicada al Sur de España, es mágica; entrar en sus calles es recordar el apogeo del Islam, antes de que el tristemente célebre y último rey moro, Boabdil “El Desdichado”, hiciera una mala egociación con los Reyes Católicos y perdiera su reino musulmán.
Para empezar a ambientarse es recomendable entrar al mercadillo árabe ubicado a tres cuadras de la Catedral de Granada, por la Gran Vía de Colón, donde encontrará las tradicionales “babuchas” árabes, los cojines de impresionantes diseños, las “shishas” para fumar, además de los crótalos, los velos y las fajillas para danza árabe, y, por su puesto, las espadas, los candelabros y cientos de diseños de ajedrez de “moros contra cristianos”.
Antes de ingresar a la Catedral, hay que llegar a la Capilla Real, donde están las tumbas de los Reyes Católicos. El bajar por las estrechas escaleras de la construcción gótica, que iniciara Enrique Egas en 1505, es una experiencia única, así como contemplar el altar de oro que se erige al frente de las figuras talladas a imagen y semejanza de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.
Después hay que entrar a la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Encarnación de Granada, sede de la arquidiócesis de la ciudad, cuya construcción comenzó en 1518 en el centro de la antigua medina musulmana.
Al finalizar la calle está el monumento de Isabel “La Católica” y Cristobal Colón; cabe mencionar que fue en 1492, el mismo año del descubrimiento de América, cuando sacaron a los moros de España, quienes habían permanecido desde el 711.
Después puede contratar algún guía para recorrer las bellas calles del “Albaicin”, un barrio de origen “andalusí” cuyas viviendas obedecen a la arquitectura musulmana, con interesantes placetas y miradores que permiten admirar a La Alhambra en toda su arquitectura exterior.
Después están las cuevas de Sacromonte, zona de gitanos, donde encontrará tabernas y el tablado fl amenco en su más pura expresión.
Es importante señalar que los gitanos han hecho de esta variedad de música española un bastión de identidad; en su canto con mezcla de calé y de castellano puede escucharse su histórico sufrimiento, al igual que puede observarse cómo las mujeres lloran a través de su cuerpo al bailar. Un lugar donde encontrará un espectáculo en un ambiente 100 por ciento gitano es el Eshavira Club, la dirección es calle Postigo de la Cuna No. 2.
Para visitar La Alhambra (Fortaleza roja), que alojaba al monarca y a la corte del reino nazarí de Granada, es necesario prepararse para 5 ó 6 horas de caminar a través de los Palacios Nazaríes, constituidos por el Palacio Comares y el Palacio de los Leones, donde se encuentran los patios de los mismos nombres, además de las salas de los Abencerrajes, de los Reyes y de las Dos Hermanas.
La riqueza de la arquitectura “andalusí” le empalagará los ojos, debido a su basto detalle. Como podrá observarlo en todos los rincones, incluido El Partal, que corresponde a la zona de las viviendas de los criados de Palacio, pero que es igualmente hermoso con sus fuentes y piletas construidas con una ingeniería muy adelantada para su época.
Además hay que visitar los suntuosos baños árabes, donde los musulmanes cumplían con esta obligación religiosa. Y también es necesario pasar por el Palacio de Carlos V, aunque contraste con el resto de la arquitectura mora, ya que es de una tradición grecorromana.
La Torre de los Siete Suelos, el Secano y el Convento de San Francisco, tampoco se los puede perder, y para fi nalizar el día vale la pena vagar por los jardines de El Generalife, villa que fue utilizada por los reyes musulmanes como lugar de descanso.
Del 20 al 22 de marzo de 2010
http://ed.grandiarioregional.com/impreso/Tijuana/093010/30-09-2010%20TIJ_06E.pdf
GRANADA.-A nadie sorprende que el escritor estadounidense Washington Irving haya quedado enamorado de Granada, y de su corazón La Alhambra, escribiendo una de sus obras más famosas: “Cuentos de La Alhambra”.
Esta ciudad de Andalucía, ubicada al Sur de España, es mágica; entrar en sus calles es recordar el apogeo del Islam, antes de que el tristemente célebre y último rey moro, Boabdil “El Desdichado”, hiciera una mala egociación con los Reyes Católicos y perdiera su reino musulmán.
Para empezar a ambientarse es recomendable entrar al mercadillo árabe ubicado a tres cuadras de la Catedral de Granada, por la Gran Vía de Colón, donde encontrará las tradicionales “babuchas” árabes, los cojines de impresionantes diseños, las “shishas” para fumar, además de los crótalos, los velos y las fajillas para danza árabe, y, por su puesto, las espadas, los candelabros y cientos de diseños de ajedrez de “moros contra cristianos”.
Antes de ingresar a la Catedral, hay que llegar a la Capilla Real, donde están las tumbas de los Reyes Católicos. El bajar por las estrechas escaleras de la construcción gótica, que iniciara Enrique Egas en 1505, es una experiencia única, así como contemplar el altar de oro que se erige al frente de las figuras talladas a imagen y semejanza de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.
Después hay que entrar a la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Encarnación de Granada, sede de la arquidiócesis de la ciudad, cuya construcción comenzó en 1518 en el centro de la antigua medina musulmana.
Al finalizar la calle está el monumento de Isabel “La Católica” y Cristobal Colón; cabe mencionar que fue en 1492, el mismo año del descubrimiento de América, cuando sacaron a los moros de España, quienes habían permanecido desde el 711.
Después puede contratar algún guía para recorrer las bellas calles del “Albaicin”, un barrio de origen “andalusí” cuyas viviendas obedecen a la arquitectura musulmana, con interesantes placetas y miradores que permiten admirar a La Alhambra en toda su arquitectura exterior.
Después están las cuevas de Sacromonte, zona de gitanos, donde encontrará tabernas y el tablado fl amenco en su más pura expresión.
Es importante señalar que los gitanos han hecho de esta variedad de música española un bastión de identidad; en su canto con mezcla de calé y de castellano puede escucharse su histórico sufrimiento, al igual que puede observarse cómo las mujeres lloran a través de su cuerpo al bailar. Un lugar donde encontrará un espectáculo en un ambiente 100 por ciento gitano es el Eshavira Club, la dirección es calle Postigo de la Cuna No. 2.
Para visitar La Alhambra (Fortaleza roja), que alojaba al monarca y a la corte del reino nazarí de Granada, es necesario prepararse para 5 ó 6 horas de caminar a través de los Palacios Nazaríes, constituidos por el Palacio Comares y el Palacio de los Leones, donde se encuentran los patios de los mismos nombres, además de las salas de los Abencerrajes, de los Reyes y de las Dos Hermanas.
La riqueza de la arquitectura “andalusí” le empalagará los ojos, debido a su basto detalle. Como podrá observarlo en todos los rincones, incluido El Partal, que corresponde a la zona de las viviendas de los criados de Palacio, pero que es igualmente hermoso con sus fuentes y piletas construidas con una ingeniería muy adelantada para su época.
Además hay que visitar los suntuosos baños árabes, donde los musulmanes cumplían con esta obligación religiosa. Y también es necesario pasar por el Palacio de Carlos V, aunque contraste con el resto de la arquitectura mora, ya que es de una tradición grecorromana.
La Torre de los Siete Suelos, el Secano y el Convento de San Francisco, tampoco se los puede perder, y para fi nalizar el día vale la pena vagar por los jardines de El Generalife, villa que fue utilizada por los reyes musulmanes como lugar de descanso.
Del 20 al 22 de marzo de 2010
http://ed.grandiarioregional.com/impreso/Tijuana/093010/30-09-2010%20TIJ_06E.pdf
martes, 28 de septiembre de 2010
Biarritz la romántica
BIARRITZ.- Ir a Biarritz es hacer una inmersión a la esencia de Francia, disfrutar de las románticas formaciones rocosas del mar Cantábrico mientras caminas a la sombra del “Hôtel du Palais”, un palacio de verano edificado por Napoleón III para su esposa, la emperatriz Eugenia de Montijo, en la segunda mitad del Siglo XIX.
Esta comuna del suroeste de Francia, también conocida como Miarritze en Euskera, debido a que forma parte del territorio vascofrancés, cuenta con un faro en el cabo “Saint-Martin”, donde es recomendable sentarse a comer un “baguette” mientras sientes la brisa marina en el rostro.
Las impresionantes vistas de los miradores hacia las rocas golpeadas por el mar, entre las que destaca “Le Rocher de la Vierge”, a donde se puede acceder mediante una pasarela metálica construida por Gustave Eiffel (el de la famosa torre de Paris), es una invitación a tomarse una inolvidable postal.
Biarritz se ha convertido también en un destino infaltable para los surfistas, que año con año llegan a los torneos internacionales que se realizan en la ciudad, dando al ambiente un aire de aventura extrema.
Vale la pena recorrer las calles para disfrutar de los típicos chalets, así como de las iglesias -tanto las católicas como una ortodoxa construida para una aristócrata comunidad rusa-, cuyas cúpulas resaltan del resto de las construcciones por su majestuosidad.
En el recorrido por el malecón de la “Villa Eugenia”, nombrada así por ser el destino preferido de la emperatriz, podrá encontrarse una pequeña “ventana al mar” a donde puede subir a tomarse una foto irrepetible.
En el centro de la ciudad puede dar un recorrido en un “petit train” que le permitirá conocer las partes más importantes, así como admirar las distintas vistas hacia el Cantábrico, sin necesidad de caminar por varias horas.
Casi al finalizar el malecón encontrará el Museo de la Mar, que cuenta con la impresionante cantidad de 24 acuarios, en donde hay toda clase de peces, así como su atractivo principal, los tiburones y las ballenas.
Cabe hacer mención que fue la caza de ballenas la que dio vida a esta comuna francesa, aunque fue hasta que Napoleón III y la emperatriz Eugenia decidieron hacer su palacio de verano, cuando Biarritz se hizo conocida internacionalmente, atrayendo a personajes como la Reina Isabel II de España, el Rey de Wurtenberg, Leopoldo II de Bélgica y los soberanos de Portugal.
Esta comuna del suroeste de Francia, también conocida como Miarritze en Euskera, debido a que forma parte del territorio vascofrancés, cuenta con un faro en el cabo “Saint-Martin”, donde es recomendable sentarse a comer un “baguette” mientras sientes la brisa marina en el rostro.
Las impresionantes vistas de los miradores hacia las rocas golpeadas por el mar, entre las que destaca “Le Rocher de la Vierge”, a donde se puede acceder mediante una pasarela metálica construida por Gustave Eiffel (el de la famosa torre de Paris), es una invitación a tomarse una inolvidable postal.
Biarritz se ha convertido también en un destino infaltable para los surfistas, que año con año llegan a los torneos internacionales que se realizan en la ciudad, dando al ambiente un aire de aventura extrema.
Vale la pena recorrer las calles para disfrutar de los típicos chalets, así como de las iglesias -tanto las católicas como una ortodoxa construida para una aristócrata comunidad rusa-, cuyas cúpulas resaltan del resto de las construcciones por su majestuosidad.
En el recorrido por el malecón de la “Villa Eugenia”, nombrada así por ser el destino preferido de la emperatriz, podrá encontrarse una pequeña “ventana al mar” a donde puede subir a tomarse una foto irrepetible.
En el centro de la ciudad puede dar un recorrido en un “petit train” que le permitirá conocer las partes más importantes, así como admirar las distintas vistas hacia el Cantábrico, sin necesidad de caminar por varias horas.
Casi al finalizar el malecón encontrará el Museo de la Mar, que cuenta con la impresionante cantidad de 24 acuarios, en donde hay toda clase de peces, así como su atractivo principal, los tiburones y las ballenas.
Cabe hacer mención que fue la caza de ballenas la que dio vida a esta comuna francesa, aunque fue hasta que Napoleón III y la emperatriz Eugenia decidieron hacer su palacio de verano, cuando Biarritz se hizo conocida internacionalmente, atrayendo a personajes como la Reina Isabel II de España, el Rey de Wurtenberg, Leopoldo II de Bélgica y los soberanos de Portugal.
martes, 21 de septiembre de 2010
Lisboa la nostálgica
LISBOA.- En el aire de Lisboa se respira la nostalgia, la melancolía de una tierra donde puedes caminar tranquilamente junto al Río "Tejo", mientras escuchas cantar el fado de Amália Rodrigues desde el interior de un edificio color pastel.
Llegar a la capital portuguesa es sentir el trato servicial de sus habitantes cuando te intentan hablar en “portuñol” para darte la bienvenida. Después a trasladarse al centro.
Lo primero para recorrer es la “Praça do Comércio” o Plaza del Comercio, construida donde fue el Antiguo Palacio Real, destruido por el gran terremoto de 1755. Sentarse en alguna de las bancas para disfrutar del paso de los barcos por el Río "Tejo" es una parada obligada, como es volver al anochecer para disfrutar de la iluminación de este magnífico sitio.
El tradicional tranvía color amarillo y los funiculares son parte del antiguo centro de la ciudad y le permitirán conocer las estrechas y empinadas calles de esta capital, que mantiene su esencia.
Si es sábado este transporte lo llevará hasta el mercadillo de “Feira da Ladra”, que se instala en los alrededores del Panteón Nacional los días sábados y donde podrá encontrar artesanía con el tradicional gallito portugués, así como mosaicos originales y por supuesto un excelente fado.
Caminar por los pasillos de este “Feira da Ladra” le permite conocer la pacífica vida de una comunidad que se ha quedado a vivir en el antiguo Lisboa, el Lisboa enamorado del pasado.
Al terminar tiene que entrar al Panteón Nacional o Iglesia de Santa Engracia, una magnífica construcción situada en las proximidades del monasterio de Sao Vicente de Fora y cuya cúpula destaca entre los tejados del barrio de Alfama.
La construcción de esta iglesia fue iniciada en 1682, pero no pudo concluirse hasta 300 años más tarde. Al salir váyase directo al monasterio, donde además de conocer la historia de la religión católica en Portugal y Brasil, tendrá la mejor vista de la cúpula.
Para después del mediodía debe trasladarse al Castillo de San Jorge, recorrer sus torres y garitas, tomarse fotos y respirar el aire puro mientras disfruta de sus bellos miradores.
Para en la tarde no puede irse sin comer un “Folar de Chaves”, un pan típico de la culinaria de cuaresma en la cocina portuguesa. Al igual no debe dejar de beber el vino de Oporto, que tiene su origen en torno al siglo XVII, cuando los mercaderes británicos comenzaron a adulterar el vino de la región del Valle del Duero.
http://www.el-mexicano.com.mx/informacion/suplementos/2/38/turismo/2010/09/16/425656/lisboa-la-nostalgica.aspx
Llegar a la capital portuguesa es sentir el trato servicial de sus habitantes cuando te intentan hablar en “portuñol” para darte la bienvenida. Después a trasladarse al centro.
Lo primero para recorrer es la “Praça do Comércio” o Plaza del Comercio, construida donde fue el Antiguo Palacio Real, destruido por el gran terremoto de 1755. Sentarse en alguna de las bancas para disfrutar del paso de los barcos por el Río "Tejo" es una parada obligada, como es volver al anochecer para disfrutar de la iluminación de este magnífico sitio.
El tradicional tranvía color amarillo y los funiculares son parte del antiguo centro de la ciudad y le permitirán conocer las estrechas y empinadas calles de esta capital, que mantiene su esencia.
Si es sábado este transporte lo llevará hasta el mercadillo de “Feira da Ladra”, que se instala en los alrededores del Panteón Nacional los días sábados y donde podrá encontrar artesanía con el tradicional gallito portugués, así como mosaicos originales y por supuesto un excelente fado.
Caminar por los pasillos de este “Feira da Ladra” le permite conocer la pacífica vida de una comunidad que se ha quedado a vivir en el antiguo Lisboa, el Lisboa enamorado del pasado.
Al terminar tiene que entrar al Panteón Nacional o Iglesia de Santa Engracia, una magnífica construcción situada en las proximidades del monasterio de Sao Vicente de Fora y cuya cúpula destaca entre los tejados del barrio de Alfama.
La construcción de esta iglesia fue iniciada en 1682, pero no pudo concluirse hasta 300 años más tarde. Al salir váyase directo al monasterio, donde además de conocer la historia de la religión católica en Portugal y Brasil, tendrá la mejor vista de la cúpula.
Para después del mediodía debe trasladarse al Castillo de San Jorge, recorrer sus torres y garitas, tomarse fotos y respirar el aire puro mientras disfruta de sus bellos miradores.
Para en la tarde no puede irse sin comer un “Folar de Chaves”, un pan típico de la culinaria de cuaresma en la cocina portuguesa. Al igual no debe dejar de beber el vino de Oporto, que tiene su origen en torno al siglo XVII, cuando los mercaderes británicos comenzaron a adulterar el vino de la región del Valle del Duero.
http://www.el-mexicano.com.mx/informacion/suplementos/2/38/turismo/2010/09/16/425656/lisboa-la-nostalgica.aspx
sábado, 11 de septiembre de 2010
Marrakech: entre los zocos y las burkas
MARRAKECH.-El avión aterrizó en Marruecos, poco después del amanecer, el exótico mundo islámico del Norte de África estaba frente a nuestros ojos. Bajamos al aeropuerto para hacer la parada obligada en migración, pero los mexicanos no necesitan visa, así que el trámite fue rápido.
Las letras en árabe y los diseños del aeropuerto, que evocan a los palacios de los sultanes, son la primera señal de haber entrado a otra realidad. Antes de salir hay que cambiar los dólares a dirhams, su moneda oficial.
Desde que vas en el autobús las imágenes de la vida cotidiana parecen una fotografía del pasado, de una ciudad que fue creada en el Siglo XI y finge haber permanecido sin cambios.
Los dromedarios o camellos arábigos caminan entre las calles, pasan entre las motos que son el principal medio de transporte de los citadinos, mientras que algunos automovilistas en carros viejos pitan a las carretas con burros que llevan las legumbres a vender al mercado.
De pronto aparece La Koutoubia, una mezquita que tiene un alto minarete y es el símbolo principal de la ciudad, desde lo más alto comienza el llamado a rezar, es un extraño sonido gutural que asusta un poco a quien no está acostumbrado a oírlo.
La primera parada es la Plaza Jemaa El Fna, cuyo nombre obedece al palacio ubicado en esa zona. Con 1.5 millones de habitantes, la ciudad tiene una activa vida comercial y social. Desde este punto puedes llegar a los zocos, una serie de laberintos comerciales donde te venden todo tipo de artículos árabes, desde una palestina (tela para que los hombres se hagan los turbantes) hasta las burkas y los hiyab, que las mujeres deben usar de acuerdo a la religión islámica.
La ciudad está protegida por una muralla roja, que tienen miles de huecos con nidos de pájaros, el sonido de los las crías en combinación con el rojizo atardecer da una sensación apocalíptica.
En Marruecos el inglés y el español, sirven de muy poco, son el francés, el árabe y las lenguas bereberes (en menor grado) las de uso común, pronto aprendes a decir cosas básicas como shukrán, que significa gracias.
Nos traslados al Palacio El Badia, construido por Ahmed El Mansor durante el siglo XVI y considerado durante mucho tiempo una maravilla del mundo musulmán. Su edificación fue impulsada en la dinastía de los Saadis, cuando procedentes de Souss tomaron Fez y reinaron sobre todo Marruecos.
Cerca están las majestuosas tumbas de esta estirpe dinástica, la combinación de su impresionante arquitectura árabe y sus sistemas de enfriamiento, convierten al cementerio en un apacible sitio de descanso para toda la eternidad.
Pero los más impresionantes diseños están en el Palacio de la Bahía, construido en el Siglo XIX, por lo que todavía puede apreciarse el estilo arquitectónico del Magreb, que influyó en España, Marruecos, Túnez y la isla de Sicilia. Vale la pena dejar la cámara un momento para sentarse a apreciar cada uno de los pequeños diseños cóncavos que se repiten miles de veces.Están hechos de estuco y yeso labrado, permitiendo que siempre esté fresco.
La población recibe muy bien al turista, sin embargo, hay que tener cuidado porque obligan a que les den propina simplemente por decirte para donde queda una calle. Tampoco es recomendable que las mujeres extranjeras vayan solas, en su cultura el sexo femenino debe ser sumiso.
Los comerciantes siempre ofrecerán un precio cuatro o cinco veces mayor al real por su mercancía, por lo que es recomendable regatear lo más posible, al igual que al usar el servicio de taxi.
Lo que no puede perderse es el atardecer en La Menara, sobre el fondo de cadena del Atlas, es un lago artificial con una construcción arábiga que invita a la meditación y la reconstrucción del alma.
En la noche el mercado de comida de la plaza Jemaa el Fna es una buena opción para alimentarse a bajo costo, pueden encontrarse platillos exóticos como son los caracoles, una de las comidas predilectas de la población.
Marrakech también cuenta con una infraestructura turística para personas de alto poder adquisitivo, con hoteles lujosos, albercas y campos de golf, pero sí se trata de conocer la vida real un avión de Madrid lo lleva por 24 euros ida y vuelta en época de descuento, el hostal con bellos acabados puede costarle alrededor de 8 euros la noche y una buena comida en el mercado 1.7 euros, por su puesto, convertidos en dirhams.
(Por un errorcillo técnico aparació publicada en el diario con otro nombre, pero es mía y aquí está completa)
Las letras en árabe y los diseños del aeropuerto, que evocan a los palacios de los sultanes, son la primera señal de haber entrado a otra realidad. Antes de salir hay que cambiar los dólares a dirhams, su moneda oficial.
Desde que vas en el autobús las imágenes de la vida cotidiana parecen una fotografía del pasado, de una ciudad que fue creada en el Siglo XI y finge haber permanecido sin cambios.
Los dromedarios o camellos arábigos caminan entre las calles, pasan entre las motos que son el principal medio de transporte de los citadinos, mientras que algunos automovilistas en carros viejos pitan a las carretas con burros que llevan las legumbres a vender al mercado.
De pronto aparece La Koutoubia, una mezquita que tiene un alto minarete y es el símbolo principal de la ciudad, desde lo más alto comienza el llamado a rezar, es un extraño sonido gutural que asusta un poco a quien no está acostumbrado a oírlo.
La primera parada es la Plaza Jemaa El Fna, cuyo nombre obedece al palacio ubicado en esa zona. Con 1.5 millones de habitantes, la ciudad tiene una activa vida comercial y social. Desde este punto puedes llegar a los zocos, una serie de laberintos comerciales donde te venden todo tipo de artículos árabes, desde una palestina (tela para que los hombres se hagan los turbantes) hasta las burkas y los hiyab, que las mujeres deben usar de acuerdo a la religión islámica.
La ciudad está protegida por una muralla roja, que tienen miles de huecos con nidos de pájaros, el sonido de los las crías en combinación con el rojizo atardecer da una sensación apocalíptica.
En Marruecos el inglés y el español, sirven de muy poco, son el francés, el árabe y las lenguas bereberes (en menor grado) las de uso común, pronto aprendes a decir cosas básicas como shukrán, que significa gracias.
Nos traslados al Palacio El Badia, construido por Ahmed El Mansor durante el siglo XVI y considerado durante mucho tiempo una maravilla del mundo musulmán. Su edificación fue impulsada en la dinastía de los Saadis, cuando procedentes de Souss tomaron Fez y reinaron sobre todo Marruecos.
Cerca están las majestuosas tumbas de esta estirpe dinástica, la combinación de su impresionante arquitectura árabe y sus sistemas de enfriamiento, convierten al cementerio en un apacible sitio de descanso para toda la eternidad.
Pero los más impresionantes diseños están en el Palacio de la Bahía, construido en el Siglo XIX, por lo que todavía puede apreciarse el estilo arquitectónico del Magreb, que influyó en España, Marruecos, Túnez y la isla de Sicilia. Vale la pena dejar la cámara un momento para sentarse a apreciar cada uno de los pequeños diseños cóncavos que se repiten miles de veces.Están hechos de estuco y yeso labrado, permitiendo que siempre esté fresco.
La población recibe muy bien al turista, sin embargo, hay que tener cuidado porque obligan a que les den propina simplemente por decirte para donde queda una calle. Tampoco es recomendable que las mujeres extranjeras vayan solas, en su cultura el sexo femenino debe ser sumiso.
Los comerciantes siempre ofrecerán un precio cuatro o cinco veces mayor al real por su mercancía, por lo que es recomendable regatear lo más posible, al igual que al usar el servicio de taxi.
Lo que no puede perderse es el atardecer en La Menara, sobre el fondo de cadena del Atlas, es un lago artificial con una construcción arábiga que invita a la meditación y la reconstrucción del alma.
En la noche el mercado de comida de la plaza Jemaa el Fna es una buena opción para alimentarse a bajo costo, pueden encontrarse platillos exóticos como son los caracoles, una de las comidas predilectas de la población.
Marrakech también cuenta con una infraestructura turística para personas de alto poder adquisitivo, con hoteles lujosos, albercas y campos de golf, pero sí se trata de conocer la vida real un avión de Madrid lo lleva por 24 euros ida y vuelta en época de descuento, el hostal con bellos acabados puede costarle alrededor de 8 euros la noche y una buena comida en el mercado 1.7 euros, por su puesto, convertidos en dirhams.
(Por un errorcillo técnico aparació publicada en el diario con otro nombre, pero es mía y aquí está completa)
lunes, 21 de junio de 2010
Otro paradigma editorial
La primera vez que fui a localizar Unidad Editorial, casa que alberga el periódico El Mundo, tarde en llegar 1 hora con 15 minutos. Un edificio enorme, que incluye también a los diarios deportivo Marca y económico Expansión. Además de una veintena de revistas y ediciones especializadas. Y donde no hay rotativas, se imprime en otras instalaciones.
La diferencia con mi periódico regional El Mexicano de Tijuana es abismal. Una estrucura internacional -tanto para papel como para el .es-, que incluye corresponsales en conflictos, departamento de traducción, colaboradores especializados. Para ser precisos la redacción de Cultura, área donde fui designado, es más grande que la redacción de Tijuana de información general.
Los conceptos periodísticos cambiaron, aquí se hacen historias, las notas no existen. Los periodistas son especializados. Por ejemplo, teatro dentro de Cultura, problemas del corazon, dentro de Salud. El master en periodismo lo imparte el periódico. Tienen capacitaciones de todos tipos. En un país sin violencia, no existe la policiaca. La política es la misma porqueria.
Eso sí, todos los periódicos tienen su ideología. Que esperanza que exista objetividad. Apoyas a uno u a otro. Es otro paradigma editorial.
Se manejan en las grandes ligas. En mi caso. Con el menor número de idiomas dominado, me tocó entrevistar a personajes como Vargas Llosa, Thalia, Marc Anthony, Juan Luis Guerra, Chayanne, entre otros.
Ahora sé donde estoy parado dentro del ambiente globalizado. El reto es mejorar a mi país, a mi estado, a mi ciudad, convertirme en líder -recuerda mi director a cada momento-. Es el objetivo del Programa Balboa.
La diferencia con mi periódico regional El Mexicano de Tijuana es abismal. Una estrucura internacional -tanto para papel como para el .es-, que incluye corresponsales en conflictos, departamento de traducción, colaboradores especializados. Para ser precisos la redacción de Cultura, área donde fui designado, es más grande que la redacción de Tijuana de información general.
Los conceptos periodísticos cambiaron, aquí se hacen historias, las notas no existen. Los periodistas son especializados. Por ejemplo, teatro dentro de Cultura, problemas del corazon, dentro de Salud. El master en periodismo lo imparte el periódico. Tienen capacitaciones de todos tipos. En un país sin violencia, no existe la policiaca. La política es la misma porqueria.
Eso sí, todos los periódicos tienen su ideología. Que esperanza que exista objetividad. Apoyas a uno u a otro. Es otro paradigma editorial.
Se manejan en las grandes ligas. En mi caso. Con el menor número de idiomas dominado, me tocó entrevistar a personajes como Vargas Llosa, Thalia, Marc Anthony, Juan Luis Guerra, Chayanne, entre otros.
Ahora sé donde estoy parado dentro del ambiente globalizado. El reto es mejorar a mi país, a mi estado, a mi ciudad, convertirme en líder -recuerda mi director a cada momento-. Es el objetivo del Programa Balboa.
jueves, 10 de junio de 2010
La monótona calidad de vida madrileña
Veo sus caras tristes, esperando a que transcurra el día que acaba de comenzar. En su mayoría son adultos en plenitud y adultos mayores. Sus ojos se cierran mientras se escucha el monotono ruido del metro avanzando por las vías.
Leen libros de moda, best sellers sin más sentido que el reflejar historias de fantasía o superación. Un músico carga su bocina con minidisc y analiza con que canción aturdirá a los viajeros. 'Amor eterno', 'La barca', alguna canción judía, musulmana o clásica.
Hay mujeres bellas y mujeres feas, de estéticos cuerpos y de desproporcionados cuerpos. He recorrido desde Valdebernardo hasta Duque de Pastrana por la Línea Morada, la Línea 9, sin que nadie hable. Algunos sólo con audifonos, llamados cascos aquí, absortos de la monótona realidad del madrileño trabajador y pobre. Están día y noche con la luz artificial del mejor hoyo de ratas del mundo, el excelente metro madrileño. Afuera no es mejor, ha pasado de febrero a junio y el frío y la lluvia han decidido no irse.
Regresar a América, salvo honrosas excepciones, no es la mejor opción. En Tijuana matan al mejor intérprete de viola del país y uno de los mejores de latinoamérica. En Caracas atacan al diario de mi compañera. Me da miedo regresar a trata de cambiar mi mundo para vivir en un orden que aburre y desepera.
Avanzar siglos para tener una calidad de vida que asemeja la rueda del hamster. Todo es como debe ser, llegar a quedar en manifestaciones culturales y el deseo de divertirse alcoholizándose desde los 12 años mientras pasean en el metro. Afuera llueve. Es gris el panorama. En el metro es negro. Ofendo sin sentido y me siento ofendido sin sentido. Necesito saber para donde jalo al mundo.
Camiones perfectos anuncian, al igual que algunos metros, la próxima parada. Por un abono de 46 euros viajas ilimitadamente día y noche por todo el mes. En la noche con camiones que parecen vomitorios y no de estadio, sino de regresar la comida por tanto alchohol. Demasiados ancianos y pocos niños españoles. Muchos inmigrantes en reproducción. Pronto seremos la mayoría, será la reconquista latina. Sin violencia. Tengo sueño.
Leen libros de moda, best sellers sin más sentido que el reflejar historias de fantasía o superación. Un músico carga su bocina con minidisc y analiza con que canción aturdirá a los viajeros. 'Amor eterno', 'La barca', alguna canción judía, musulmana o clásica.
Hay mujeres bellas y mujeres feas, de estéticos cuerpos y de desproporcionados cuerpos. He recorrido desde Valdebernardo hasta Duque de Pastrana por la Línea Morada, la Línea 9, sin que nadie hable. Algunos sólo con audifonos, llamados cascos aquí, absortos de la monótona realidad del madrileño trabajador y pobre. Están día y noche con la luz artificial del mejor hoyo de ratas del mundo, el excelente metro madrileño. Afuera no es mejor, ha pasado de febrero a junio y el frío y la lluvia han decidido no irse.
Regresar a América, salvo honrosas excepciones, no es la mejor opción. En Tijuana matan al mejor intérprete de viola del país y uno de los mejores de latinoamérica. En Caracas atacan al diario de mi compañera. Me da miedo regresar a trata de cambiar mi mundo para vivir en un orden que aburre y desepera.
Avanzar siglos para tener una calidad de vida que asemeja la rueda del hamster. Todo es como debe ser, llegar a quedar en manifestaciones culturales y el deseo de divertirse alcoholizándose desde los 12 años mientras pasean en el metro. Afuera llueve. Es gris el panorama. En el metro es negro. Ofendo sin sentido y me siento ofendido sin sentido. Necesito saber para donde jalo al mundo.
Camiones perfectos anuncian, al igual que algunos metros, la próxima parada. Por un abono de 46 euros viajas ilimitadamente día y noche por todo el mes. En la noche con camiones que parecen vomitorios y no de estadio, sino de regresar la comida por tanto alchohol. Demasiados ancianos y pocos niños españoles. Muchos inmigrantes en reproducción. Pronto seremos la mayoría, será la reconquista latina. Sin violencia. Tengo sueño.
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